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2. Graves y sonoridad: el bajo decide cuánto sube el tema

Por qué los graves son lo que limita la sonoridad de tu master, cómo se relacionan LUFS y true peak con el bajo, y cuánto headroom entregar.

Acá está la relación más útil de toda la etapa de master, y vale aprenderla de memoria: cuánto podés subir tu tema depende casi enteramente de cómo están tus graves. Dos mezclas con el mismo balance pueden terminar con 3 dB de diferencia de sonoridad solo por el estado del bajo.

Por qué los graves limitan la sonoridad

Una onda grave es grande: tiene mucha amplitud por la energía que transporta. Cuando el limitador del master busca subir el tema, lo primero que encuentra son esos picos de grave, y a partir de ahí no puede subir más sin recortarlos.

La cuenta que explica todo

Si tu bajo tiene picos descontrolados, el limitador los recorta y para compensar baja el tema entero: terminás con un master menos fuerte y además con los graves achatados. Si en cambio el bajo está parejo y limpio abajo, el limitador encuentra una señal densa y constante y puede subirla mucho más antes de que algo se rompa.

Un bajo controlado = varios dB gratis de sonoridad. No hay plugin de master que compre eso.

LUFS y true peak, en concreto

LUFS (sonoridad percibida)−14 LUFS integrados es la referencia de streaming; para rock y metal, apuntá a −10 a −8 (algunos discos comerciales llegan a −6)

Mide cuán fuerte se percibe el tema, no sus picos. Es la unidad con la que Spotify, YouTube y Apple Music normalizan: si tu master está más fuerte que su referencia, lo bajan igual. O sea que exprimir el tema no te da más volumen en streaming, solo menos dinámica.

True peaktecho en −1 dBTP

El pico real de la señal, incluyendo lo que aparece al convertir a formatos comprimidos (MP3, AAC). Dejar −1 dBTP de margen evita distorsión en la conversión. Los picos de grave son los que más fácil lo superan.

Rango dinámicolo que queda entre lo más suave y lo más fuerte

Cuanto más aplastás buscando sonoridad, menos rango queda y más cansa el tema. En rock/metal un poco de aplastamiento es parte del estilo, pero el bajo bien controlado te deja llegar fuerte SIN aplastar: por eso conviene resolverlo en la mezcla.

Cuánto headroom entregar

🟠 Mejor ajustarlo ahora· en mezcla

Entregar la mezcla con headroom cuesta cero (es bajar un fader) y le da al master margen real para trabajar. Entregar una mezcla pegada al techo obliga a rehacer la mezcla si el master no sale bien.

  • Picos del bus general alrededor de −6 dBFS. No hace falta más precisión que eso.
  • Nada de limitador en el bus general mientras mezclás. Si lo usaste para “oír cómo va a sonar”, sacalo antes de exportar.
  • Exportá en WAV 24 bits, a la misma frecuencia de muestreo del proyecto (48 kHz). No exportes a MP3 para masterizar.
  • Si usaste Console Shaperstock o saturaciones en el bus, revisá que no estén subiendo el nivel de salida.

Lo que NO tenés que perseguir todavía

Ruta rápida — entregar una mezcla masterizable

Ruta rápida

  1. Pasa-altos del bajo puesto (30–40 Hz): nada de energía inaudible.
  2. Bajo parejo: el limitador no debería reaccionar a una sola nota.
  3. Sacá cualquier limitador del bus general.
  4. Bajá el bus general hasta picos de unos −6 dBFS, sin tocar el balance interno.
  5. Chequeá bajo + bombo solos: no deberían estar cerca del techo.
  6. Exportá WAV 24 bits a 48 kHz.

Resultado esperado

Resultado esperado

Una mezcla masterizable: picos alrededor de −6 dBFS, sin limitador en el bus general, con el bajo limpio abajo y parejo en graves, exportada en WAV 24/48. Y la idea clara de por qué esto importa: el estado de tu bajo es lo que define cuánto puede subir el master sin aplastar el tema. Último paso: la lista de chequeo del bajo antes de masterizar.