3. Chequeo final del bajo antes del master
La lista de control para que tu bajo aguante el master: mono, subgraves, notas parejas, audibilidad en parlantes chicos y comparación con referencias.
Último paso antes de dar el bajo por terminado. Son chequeos de pocos minutos que detectan los problemas que el master amplifica en lugar de arreglar. Hacelos una vez, en orden, y seguí adelante: esta lista existe para que puedas cerrar el tema, no para abrir trabajo nuevo.
La lista de control
1. Mono
Sumá la mezcla a mono con un Mixtoolstock. El bajo tiene que seguir ahí, con prácticamente el mismo peso. Si se cae, hay cancelación: revisá que esté centrado, que las dos capas estén en fase y la polaridad contra el bombo. Es el chequeo más importante de la lista, porque el master no puede recuperar graves cancelados.
2. Subgraves
Confirmá que el pasa-altos de 30–40 Hz esté puesto. Mirá el analizador: debajo de 30 Hz no debería haber energía significativa. Eso que no se oye es lo que le roba sonoridad al master.
3. Notas parejas
Escuchá el riff completo prestando atención solo al peso de cada nota. Ninguna debería saltar ni hundirse de forma evidente. Si una salta, el limitador del master va a reaccionar a ella en todo el tema.
4. Audibilidad en parlante chico
Poné el tema en el parlante del celular o de la notebook. Tenés que poder seguir la línea del bajo, aunque no haya graves. Si no se escucha, falta saturación (sección 4 de mezcla), no volumen.
5. A volumen bajo
Escuchá el tema muy bajito. A ese volumen el oído es menos sensible a los graves: si el bajo se oye bien ahí, el balance está bien puesto. Si desaparece, probablemente esté corto.
Son cinco chequeos de pocos minutos sobre problemas que el master amplifica en vez de corregir. Hacerlos ahora es barato; descubrirlos después del master significa rehacer la mezcla.
Escuchá qué “realza” un master
Para anticipar lo que va a pasar, probá esto una vez: poné un limitador al final del bus general y subilo hasta que el tema suene fuerte. No para dejarlo — para escuchar qué se exagera.
- Si el tema empieza a bombear al ritmo del bajo, el bajo no está parejo.
- Si los graves se vuelven turbios, hay demasiada energía abajo o falta reparto con el bombo.
- Si el bajo desaparece al limitar, está dependiendo del volumen en vez de los armónicos.
Después sacá el limitador y corregí en la mezcla lo que escuchaste. Esa es la forma de usarlo sin arruinar el headroom.
Comprobalo con el analizador
Cargá tu mezcla exportada y mirá el espectro: tiene que haber un cuerpo grave sólido pero no desbordado, y energía en los medios (el gruñido del bajo y las guitarras). Chequeá también que el pico esté lejos del techo, en la zona de headroom.
Monitor de grabación
Reproducí una señal o cargá tu propio DI/toma y mirá el nivel y el espectro: así sabés si tu guitarra quedó bien grabada antes de pasar a la mezcla.
- •Nivel — el pico debería caer en la zona verde (−12 a −6 dBFS): fuerte, con aire de sobra.
- •Clip — si toca 0 dB (rojo) hay distorsión digital: bajá la ganancia de la interfaz y regrabá.
- •Espectro — una rítmica de metal tiene cuerpo en graves-medios y energía en 2–5 kHz; el “fizz” muy agudo se doma en la mezcla.
🎧 Audio a procesarElegí qué sonido pasa por el efecto:
🟩 Zona ideal: −12 a −6 dB. Evitá tocar 0 dB (clip).
Referencias: la mejor herramienta
Nada reemplaza comparar con un disco que ya suena como querés.
- Elegí dos o tres temas del estilo, importalos al proyecto y bajalos al nivel de tu mezcla (las referencias ya están masterizadas y suenan mucho más fuerte: si no igualás el volumen, la comparación no sirve).
- Compará una sola cosa por vez: ¿cuánto bajo hay respecto del bombo? ¿el bajo se dibuja o es solo peso? ¿los graves llegan más abajo o menos que en los tuyos?
- Chequeá las referencias en tus mismos sistemas (monitores, auriculares, parlante chico) para descontar lo que es tu cuarto.
Lo que NO tenés que perseguir todavía
Ruta rápida — chequeo pre-master
Ruta rápida
- Mono: el bajo no pierde peso.
- Subgraves: pasa-altos puesto, nada por debajo de 30 Hz.
- Notas parejas: ninguna salta ni se hunde.
- Parlante chico: se sigue la línea del bajo.
- Volumen bajo: el bajo se oye bien.
- Limitador de prueba para ver qué se exagera, y después SACARLO.
- Comparar con dos referencias a igual volumen.
- Exportar WAV 24/48 con picos alrededor de −6 dBFS.
Resultado esperado
Resultado esperado
Tu bajo listo para el master: sobrevive el mono, no tiene energía inútil abajo, pesa parejo nota a nota, se escucha en un parlante chico y aguanta un limitador sin hacer bombear el tema. Con esto cerrás el recorrido completo del bajo eléctrico — grabación, mezcla y nociones de master. El bajo ya es un instrumento resuelto en tu proyecto: lo que sigue es sumar las demás fuentes de la canción guía.