6. Routing y salida: de SD3 a Studio One
Pasar de estéreo a multi-salida sin rehacer nada: qué canales abrir, qué hacer con el bleed, y cómo entregar la batería lista para mezclar.
El groove está programado y humanizado. Último paso de la grabación: decidir cómo sale la batería de SD3 hacia Studio One. Es pura configuración, pero define cuánto control vas a tener en la mezcla.
Cuántos canales abrir
En multi-salida podrías sacar 15 o 20 canales. No lo hagas. Más canales no es más control: es más tiempo de configuración, más CPU y más decisiones que tomar sin necesidad. Un set que alcanza para cualquier tema de rock/metal:
El set de 6 canales (recomendado para empezar)
- Bombo — la pieza que más vas a procesar (reparto con el bajo).
- Caja — la segunda que más vas a procesar.
- Toms (todos juntos en un canal) — se procesan casi siempre igual.
- Hi-hat — para dosificarlo aparte de los platos grandes.
- Overheads — platos y la imagen estéreo del kit.
- Room — el ambiente, que es tu control de “tamaño”.
Con esos seis tenés el 95% del control real. Si más adelante necesitás separar un tom o el bombo en dos micrófonos, lo abrís entonces.
El bleed: tu mejor aliado (no lo apagues)
Cuando abrís las salidas, cada canal trae algo de las otras piezas: en los overheads se escucha el bombo, en el canal de caja se escucha el hi-hat. Eso es bleed, la filtración natural entre micrófonos de la sesión donde se grabó la librería.
Nivel de salida y headroom
Los golpes de batería son los transitorios más fuertes del tema: picos muy cortos y muy altos. Si SD3 sale muy caliente, te comés el headroom antes de haber puesto un solo plugin.
- Apuntá a picos de −10 a −6 dBFS en cada canal, con los faders de Studio One en 0.
- Si tenés que bajar, bajá en la salida de SD3, no con los faders: así entrás parejo a los plugins.
- Recordá que el bus de batería suma los seis canales: puede estar bastante más caliente que cada canal individual. Mirá ese medidor también.
Entrar a la mezcla con headroom ordenado evita que cada plugin suene más agresivo de lo que esperás, y evita rehacer la ganancia de toda la cadena después. Es un ajuste de minutos que paga en toda la mezcla.
¿Conviene exportar a audio?
Dos escenarios, y en los dos la respuesta empieza igual: el MIDI nunca se borra.
Trabajar con SD3 en vivo (recomendado)
Dejás el instrumento cargado y mezclás sobre sus salidas. Mantenés toda la flexibilidad: cambiar un golpe, variar una velocity o probar otra caja sigue siendo posible en cualquier momento.
Costo: CPU. Si el proyecto empieza a tironear, pasá al escenario siguiente.
Exportar los canales a audio (stems)
Exportás los seis canales como pistas de audio y desactivás SD3. El proyecto se vuelve liviano y la mezcla es más estable.
Regla de oro: exportá sin procesamiento (crudo, tal como sale de SD3), a WAV 24 bits / 48 kHz, todos los canales desde el mismo punto de inicio para que queden alineados al sample. Y guardá el MIDI y el preset de SD3 en el proyecto: si mañana hay que cambiar un golpe, vas al MIDI, no al audio.
Errores comunes
Lo que NO tenés que perseguir todavía
Ruta rápida — dejar la batería lista para mezclar
Ruta rápida
- Activá las salidas múltiples de SD3 y abrí 6 canales: bombo, caja, toms, hi-hat, overheads, room.
- Creá un bus BATERÍA y mandá los seis canales ahí.
- Dejá el bleed como viene: no pongas gates todavía.
- Ajustá la salida de SD3 para picos de −10 a −6 dBFS por canal, con los faders en 0.
- Mirá también el medidor del bus: suma los seis.
- Si la CPU sufre, exportá los 6 canales como WAV 24/48 CRUDOS, desde el mismo punto de inicio.
- Guardá el MIDI y el preset de SD3 en el proyecto, pase lo que pase.
Resultado esperado
Resultado esperado
La batería entregada a la mezcla: seis canales ruteados a un bus BATERÍA, con el bleed intacto, el nivel ordenado y el MIDI guardado como fuente. Con esto cerrás la grabación de batería — tenés un groove creíble, con forma de canción, saliendo con el control que necesitás. Lo que sigue es la mezcla de batería, donde el kit pasa de sonar correcto a sonar grande.