6. Referencias y chequeos
Cómo comparar con un disco sin perder el rumbo, en qué fijarte, cómo revisar en distintos sistemas y cuándo dar la mezcla por terminada.
Después de una hora, el oído se acostumbra a cualquier cosa. Una referencia es un tema profesional que te recuerda cómo suena lo que estás buscando. Y los chequeos en otros sistemas te muestran lo que tus parlantes esconden.
Elegir y cargar la referencia
- Dos o tres temas del estilo y con una instrumentación parecida.
- Un archivo de buena calidad, no un video comprimido.
- En una pista que no pase por el Main, para que tus plugins de salida no la afecten.
En qué fijarte
Compará de a una cosa, durante unos segundos, y volvé a tu mezcla.
Las preguntas útiles
- Balance: ¿dónde está la voz? ¿Cuánto bombo y caja hay?
- Graves: ¿más o menos que los tuyos? ¿Retumban?
- Brillo: ¿los platos y las guitarras están más adelante o atrás?
- Ancho: ¿qué está al centro y qué a los costados?
- Espacio: ¿cuánta reverb se oye realmente?
No busques copiarla: tu tema, tus tomas y tu cuarto son distintos. Buscá las diferencias grandes, las que se notan en cinco segundos.
Comparar a igual volumen
Este ejercicio te entrena el oído para eso. Alterná mientras suena y fijate cuánto pesa el volumen en lo que te parece “mejor”.
Cuánto engaña el volumen
El DESPUÉS suena un poco más fuerte. Fijate cuánto de lo que te gusta es tono y cuánto es nivel. Después compará tu mezcla con la referencia con la misma atención.
“DESPUÉS” le aplica esta cadena al sonido:
- Realce de agudos (+4 dB desde 4.5 kHz) → más “aire” y brillo.
- Compresión suave (≈3:1) → más parejo y “pegado”.
- Un toque de volumen para compensar.
Qué escuchar: el “DESPUÉS” suena más brillante, presente y estable.
- •ANTES — el sonido crudo, sin procesar.
- •DESPUÉS — con la cadena aplicada (aire + compresión + nivel).
- •🎸 Bajo — riff sintetizado con dinámica: ideal para oír la compresión.
- •📢 Ruido rosa — sonido parejo en todo el espectro: ideal para “ver” el EQ.
- •🎵 Cargá tu audio — tu propio archivo (MP3, WAV, OGG, FLAC, M4A…); se procesa local en tu navegador, no se sube a ningún lado.
Los chequeos
Otros sistemas
- Auriculares: se notan los ruidos, las eses y los paneos exagerados.
- Celular o notebook: se oye si la voz, la caja y el bajo siguen presentes.
- Auto: se nota si sobran o faltan graves.
- Mono: se oye si algo se cancela. La voz, el bombo, la caja y el bajo tienen que seguir firmes.
- Volumen bajo: si el balance funciona bajito, funciona en todos lados.
Tus parlantes y tu cuarto esconden problemas. Revisar en otros sistemas y contra una referencia evita que los descubras después de publicar.
Cuándo terminaste
Una mezcla nunca queda perfecta: se abandona. Ya está si:
- Pasa los chequeos, sin nada que te saque de la canción.
- Al lado de la referencia, no hay diferencias grandes.
- Los últimos cambios ya no se notan al escuchar el tema entero.
- Sigue funcionando al día siguiente.
Lo que entregás
- WAV de 24 bits a la frecuencia de la sesión.
- Picos cerca de −6 dBFS, sin limitador en el Main.
- Una versión con la voz 1 dB más alta, por si hace falta en el master.
- La sesión guardada tal cual.
Errores comunes
Lo que NO tenés que perseguir todavía
Ruta rápida — cerrar la mezcla
Ruta rápida
- Cargá dos referencias en una pista que no pase por el Main.
- Igualá el volumen con tu mezcla.
- Compará balance, graves, brillo, ancho y espacio.
- Corregí solo las diferencias grandes.
- Revisá en auriculares, celular, auto, mono y a volumen bajo.
- Volvé a escuchar al día siguiente.
- Exportá sin limitador y con picos cerca de −6 dBFS.
Resultado esperado
Resultado esperado
Una mezcla comprobada fuera de tu cuarto, que se sostiene al lado de un disco del estilo una vez igualados los volúmenes. Si llegaste acá, la mezcla está cerrada. Lo que sigue es el master.