Receta
Una mezcla de metal con lugar para todo
Cómo evitar que batería, bajo, guitarras y voz se vuelvan un muro confuso: el reparto de frecuencias, el orden de trabajo y los chequeos.
Las guitarras saturadas ocupan casi todo el espectro, sin pausas. Si cada instrumento suena enorme solo, juntos se tapan por enmascaramiento. Para que la mezcla suene grande, cada uno tiene que ceder algo. Esta receta reúne esas decisiones en una página.
Paso 1: balance antes que plugins
Con las pistas a un nivel de trabajo de −12 a −10 dBFS, armá el balance con faders y paneos. Después agrupá en buses: batería, bajo, guitarras y voces. Muchos problemas de frecuencia son en realidad de volumen.
Paso 2: quién manda en cada zona
Estos son puntos de partida. Movelos según lo que escuches en tu tema.
Abajo: bombo y bajo
Un solo dueño por zona. En metal moderno, bombo en 50–80 Hz y bajo en 80–150 Hz, con un reparto de −2 a −4 dB en una campana ancha. Pasa-altos del bajo en 30–40 Hz.
El muro: guitarras
Pasa-altos en 100–120 Hz: suena raro en solo y se ordena todo en la mezcla. Tomas dobladas reales, paneadas a los costados, y sin copiar la misma toma.
El aire: platillos
Pasa-altos en los overheads en 300–500 Hz y en el hi-hat en 200–300 Hz. Si los platillos se pelean con las guitarras, cedé algo de agudos antes de bajar todo.
Adelante: caja y voz
La voz necesita un hueco en las guitarras, con un corte suave en la zona donde se entiende. Buscalo con el tema sonando, no en solo.
El reparto entre bombo, bajo y guitarras condiciona todo lo demás, incluido cuánto va a poder subir el master. Es difícil de resolver después.
Paso 3: dinámica, sin apagar el golpe
- Bus de batería: 2–4 dB de reducción. Si necesitás más cuerpo, compresión paralela.
- Bus de guitarras: 1–3 dB, para unirlas. Ya vienen muy comprimidas por la distorsión.
- Bajo: ataque lento, para conservar la púa.
Paso 4: espacio, con moderación
Con tanta densidad, la reverb llena rápido. Usá reverbs cortas y con los graves filtrados para la batería y la voz, y delay en los solos y frases. Dejá las guitarras rítmicas casi secas: es lo que las mantiene al frente.
Paso 5: los chequeos
- Mono: el bajo y el bombo no pierden peso, y las guitarras siguen ahí, aunque más atrás.
- Volumen bajo: tienen que entenderse la voz, la caja y el riff.
- Celular: tiene que oírse el bajo. Si no, saturá una capa.
- Referencia: a volumen parejo, y comparando el balance.
- Salida: picos de −6 dBFS, sin limitador en el bus.
Qué no perseguir todavía
Ruta rápida: mezcla de metal
Ruta rápida
- Balance con faders y paneos, sin plugins.
- Buses de batería, bajo, guitarras y voces.
- Bombo y bajo: elegí quién manda en cada zona.
- Guitarras: pasa-altos en 100–120 Hz y tomas dobladas a los costados.
- Overheads en 300–500 Hz y hi-hat en 200–300 Hz.
- Hueco suave en las guitarras para la voz.
- Bus de batería 2–4 dB y de guitarras 1–3 dB.
- Reverbs cortas, con las guitarras casi secas.
- Chequeo en mono, a volumen bajo y en el celular.
- Salida con picos de −6 dBFS, sin limitador.
Resultado esperado
Resultado esperado
Una mezcla densa pero clara: el bombo y el bajo se distinguen, las guitarras son anchas sin tapar nada, y la voz se entiende, también en el celular. Puede que cada pista suene peor en solo. Lo que importa es cómo suenan juntas.